Instrucciones y Preguntas Frecuentes                              

 

EL SINDICATO MÉDICO DENUNCIA QUE EL HOSPITAL DEL VINALOPÓ (ELCHE) OBLIGA A LOS MÉDICOS DE FAMILIA A ACTUAR COMO «AGENTES COMERCIALES»

LA EMPRESA CONCESIONARIA DE LA GESTIÓN PRIVADA DEL DEPARTAMENTO PERSIGUE CON ELLO EVITAR LA FUGA DE USUARIOS HACIA OTROS CENTROS SANITARIOS PÚBLICOS
El Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana (CESM-CV) ha tenido conocimiento de unas instrucciones según las cuales la dirección empresarial del Departamento de Salud del Vinalopó, actualmente bajo concesión administrativa por parte de la UTE formada por Ribera Salud y Asisa, estaría obligando a los médicos de familia a realizar funciones más propias de un agente comercial o un vendedor de seguros que las estrictamente sanitarias.
Así, en el documento, de título general «Argumentario médicos de familia fidelización de pacientes», se habla de un modo absolutamente rotundo de que «los Médicos de familia de cada centro de salud serán los encargados de realizar las llamadas telefónicas a aquellos pacientes del Departamento que son atendidos fuera del área» y a continuación, como si de una empresa de telemarketing se tratase, se indican los pasos a seguir:
«PRESENTACIÓN: Hola, soy el Dr. XXXX, su médico de cabecera. Hemos observado que usted está recibiendo asistencia sanitaria fuera de su Departamento, a pesar de pertenecer al Centro de Salud XXX, vinculado al Hospital del Vinalopó.
– PREGUNTAR LA RAZÓN POR LA QUE ACTUALMENTE RECIBE ATENCIÓN EN OTRO CENTRO
– OFRECER AL PACIENTE UNA CONSULTA PRESENCIAL PARA EXPLICAR PERSONALMENTE LAS VENTAJAS DE CENTRALIZAR LA ATENCIÓN SANITARIA EN SU DEPARTAMENTO.  EN CASO CONTRARIO CONTINUAR LA CONVERSACIÓN TELEFÓNICA.  (Importante NO PRESIONAR)»
Como puede observarse nos encontremos ante un cursillo acelerado de técnicas de ventas, similar al que realizan los teleoperadores de los servicios de atención al cliente, y no en presencia de una genuina actuación sanitaria. Y la perversión del sistema utilizado queda ratificada cuando, bajo el epígrafe, «POSIBLES PREGUNTAS/RESPUESTAS» se pormenorizan de un modo casi automático los argumentos a utilizar por el médico ante cada una de las posibles reacciones del paciente en cuestión. Algunos ejemplos:
«Yo, como su médico de familia, actúo de interlocutor entre usted y los especialistas que le atienden; pero en este caso (al recibir asistencia en un centro fuera del área) no me es posible contactar con este especialista e intervenir.  Quería recomendarle que pensara en la posibilidad de ser tratado/a por nuestros especialistas del Hospital del Vinalopó, que le atenderán con las mismas garantías.»
«Lo que intento decirle es que estamos capacitados para dar respuesta al problema de salud que usted presenta y que no es necesario que se desplace a otro centro, si no lo desea.»
Una vez finalizado el contacto telefónico el médico prosigue con su función comercial: «Los médicos de familia han de generar las propuestas. Tendrán en cuenta si el paciente tiene fecha para cita en otro Dpto y pondrán cita prevista en concordancia con la cita que tenía el prevista en otro hospital.» «Hay que favorecer a los MF el acceso a poder llamar, por lo que ponemos a su disposición los móviles corporativos…».
Hay que subrayar que en nuestra Comunidad existe libertad de elección de centro sanitario por lo que el problema no radica en que la empresa considere adecuado tratar de mantener y/o recuperar al máximo de usuarios sino en que se imponga este cometido al personal médico de Atención Primaria, a sabiendas de que éste es mucho más respetado por los ciudadanos que la administración sanitaria, sea ésta pública o privada. Si un paciente decide ser tratado por su médico de siempre está en derecho e incluso podría cuestionarse la ética de estas actuaciones. Pero lo más grave es que resulta ajeno a las responsabilidades de un profesional sanitario que se le pretendan atribuir cometidos que sólo guardan relación con la gestión de la «clientela» cuando para ello existen titulados más adecuados. El médico tiene «pacientes» y la empresa concesionaria «clientes» (no es lo mismo) por lo que resulta condenable y contrario a derecho tratar de que el primero asuma, en un acto médico guiado por criterios estrictamente científicos y deontológicos, los objetivos lucrativos de la segunda. Y por si ello no bastase, se instruye al profesional para que además sea él, poniendo como garantía su título y su credibilidad, el que capte los clientes para mejorar la cuenta de resultados de la empresa. Hasta estos niveles de inmoralidad ha llegado el denominado «modelo sanitario valenciano».
Desde CESM-CV ponemos en conocimiento de la sociedad estos hechos, que vulneran la dignidad de los médicos de familia y la de sus pacientes, como una muestra extrema de hasta donde se puede llegar cuando en sanidad sólo se piensa con criterios economicistas. Ahora que se pretende dar entrada a la gestión privada en toda la sanidad valenciana resulta sumamente importante subrayar algunas de las potenciales consecuencias negativas de este modelo.
Finalmente, recordamos a nuestros compañeros del Departamento del Vinalopó que en absoluto están obligados a llevar a cabo estas funciones, que además resultan impropias de su profesión y colisionan con los principios éticos que la orientan.
 

Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana (CESM-CV)  

Secretaría de Comunicación

PD.: SE ADJUNTA EL DOCUMENTO DE INSTRUCCIONES DE REFERENCIA

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