CARTA AL CONSELLER DE SANITAT

 

 

 

Señor Conseller de Sanitat, D. Luis E. Rosado Bretón.

 

He recibido su escrito como personal al servicio de las instituciones sanitarias de la Conselleria de Sanitat y quisiera responderle, dentro del respeto mutuo y de la libertad de expresión que garantiza, de momento, la Constitución Española.

El motivo de su misiva debe estar relacionado con los cambios en la sanidad valenciana que van a surgir por la próxima implantación del Modelo Sanitario de Gestión Compartida y los temores  que este modelo haya provocado en los profesionales de la sanidad en relación a sus condiciones de trabajo.

Quisiera expresarle que los temores van a persistir, no sólo por esta circunstancia, sino por todas las acciones del gobierno al que usted pertenece y del gobierno central, en relación a los recortes presupuestarios  que afectarán a todos los ciudadanos.

En su enumeración inicial, usted no menciona que la mala gestión sea una causa de los problemas de sostenibilidad económica de la sanidad pública. Si, como describe, el problema principal es el incremento de coste de la sanidad actual por la cronicidad de los pacientes y el incremento del coste de la asistencia sanitaria (tecnología, nuevos fármacos), la solución sería volver a la medicina de 1970. Si el problema es, como también usted indica, las circunstancias económicas actuales (entiendo que se refiere a la caída de los ingresos, ya que la sanidad española se ha encontrado subfinanciada y la valenciana en la cola del gasto per cápita) tampoco la gestión privada va a solucionar este problema. Podían decidirse a obtener ingresos  con una política fiscal proporcional y justa, en vez de recortar servicios públicos.  Pero si el problema es la gestión, y usted se ha olvidado mencionarla, y las razones que aporta son que la privada es más eficiente, reconozca que han sido unos malos gestores durante todos estos años y dimitan con dignidad. Y si sabe cómo gestionar un servicio público, hágalo y no establezca donación de dinero público en forma de beneficios.

La afirmación de que todos los profesionales pertenecientes a la AVS seguiremos manteniendo la misma relación laboral, no deja de ser un acto de fe, dado el continuo fluir de reformas que sus gobiernos están practicando. Han modificado artículos de la Ley General de Sanidad, del Estatuto Marco del Personal Estatutario de los servicios de salud en el último Real Decreto del gobierno central y no existe hoy por hoy ninguna garantía que se modifique la legislación que nos afecta en el futuro. Más aun cuando el vicepresidente Císcar ha mencionado que el operador externo podrá influir en la jornada, los incentivos y hasta tendrá la capacidad de contratar al personal sanitario. Además, las declaraciones en prensa de las empresas sanitarias y de capital riesgo  interesadas declaran la dificultad de aceptar las condiciones de licitación sin disponer de control del personal.

Por último, usted asegura  que podemos estar tranquilos porque la planificación sanitaria seguirá a cargo de la Conselleria de Sanitat y “por lo tanto, se garantiza el nivel de excelencia y el avance científico y tecnológico”. ¿Es que la gestión privada no lo garantizaría? ¿Hay que vigilarles tan estrechamente? ¿Es consecuencia de su experiencia en las concesiones administrativas?

Para terminar y no robarle más tiempo, quiero indicarle que su carta me inquieta más que tranquiliza y debería usted y su equipo, más que enviar un correo masivo, convocar a los órganos de representación de los ciudadanos para que éstos conozcan los motivos de sus planes de gestión y los representantes  democráticos puedan expresarse y plantear todas las cuestiones a las que usted deberá responder, ya que es un servidor público de una comunidad con ciudadanos adultos y con criterio propio, que todavía creen en el sistema democrático y en sus instituciones.

 

Atentamente

 

                                                                                                  

Anuncios